COMPRA-VENTA DE EMBARCACIONES


La documentación que debemos presentar (originales o fotocopia), es un factor fundamental para poder cerrar una operación de compra-venta de un barco. Es el momento de entregar/recibir el depósito de paga y señal.

La documentación que debemos revisar es la siguiente:

Registro Marítimo Español con la hoja de asiento. Un documento que debemos obtener en la Capitanía de la zona de navegación del barco. Es como la nota simple, en las transacciones inmobiliarias. En la hoja de asiento podemos verificar el propietario del barco, su historial y si tiene alguna carga no asumible.

Certificado de navegabilidad. Incluye los datos de la zona de navegación a la que está limitado su permiso, el material necesario, su caducidad…

El permiso de navegación, antiguo ROL o licencia de navegación. En él podremos comprobar su correcta inscripción en las listas oficiales de las autoridades marítimas de la zona.

A parte de estos documentos, el certificado de la ITB debe estar en regla y figurar entre los documentos adjuntos.

Finalmente, para formalizar la compra-venta, es necesario presentar un contrato, con cuatro ejemplares: uno para el comprador, oro para el vendedor y dos para la capitanía marítima.

EL FONDEO


Fondear con seguridad es un tema que debemos conocer, para hacerlo correctamente.

Hay que saber fondear de forma correcta y en todo tipo de condiciones.

El fondeo debe tener la suficiente línea, aumentando el calibre de la cadena o el peso del ancla en función del tamaño del barco.

Llevando un correcto equipo de fondeo podemos disfrutar de una agradable estancia, donde el mar nos lo permita.

Lo más adecuado es llegar al lugar de fondeo con luz diurna. De esta forma, podremos observar el lugar, el fondo y si el ancla trabaja de forma correcta. Incluso, para más seguridad, no está de más colocarnos un equipo de snorkel y echar un vistazo al ancla.

Para un correcto fondeo hemos de largar entre 3 y 4 veces la profundidad que nos marca la sonda. En supuestos de mal tiempo, entre 4 y 6 veces.

También tenemos que calcular el radio de giro del barco, por si cambia el viento, para respetar a los barcos que ya están fondeados y que puedan quedar dentro de nuestro circulo de borneo.

Una vez fondeados, daremos un par de tirones con el barco marcha atrás, para enganchar el ancla en el fondo. Acto seguido, tomaremos unas marcaciones, en dos puntos distintos de tierra firme, para poder comprobar en cualquier momento si el barco garrea. Nunca tomaremos como referencia a otros barcos, ya que estos también pueden garrear y hacernos equivocar en nuestras referencias.

De noche, marcaremos nuestra posición con la luz de fondeo. Des esta forma, los demás barcos podrán localizarnos en la oscuridad.

Los sistemas modernos de sonda, disponen de una alarma de fondeo que nos avisará si cambia en exceso o defecto.

Si el barco garrea, lo primero que haremos, si el entorno lo permite, es soltar más cadena. En el supuesto de que no estemos seguros, levaremos ancla y volveremos a fondear de nuevo.

Para evitar bloquear el fondeo, lo mejor que podemos hacer es orincar el ancla. De esta forma, podremos desenrocarla tirando del orinque hacia arriba.

Si el fondeo se nos queda bloqueado en alguna roca, y no tenemos el ancla orincada, largaremos cadena y daremos un giro alrededor del punto de fondeo, dando pequeños tirones para desbloquear el ancla.

Otra forma de desenrocar el fondeo es pasando un cabo (2/3 veces la profundidad de fondeo), por la cadena, sujetando los dos extremos y haciéndolo llegar hasta abajo con un peso. Acto seguido tiraremos en sentido contrario al de la línea de fondeo hasta desenrocar el ancla, ayudándonos con el bote auxiliar.

Si ninguna de estas opciones funciona, no nos quedará otra que bucear, teniendo en cuenta la profundidad y, lógicamente, el estado de forma de la persona que se ofrezca. Si no tenemos una buena condición física o experiencia, puede llegar a ser peligroso.

En el supuesto de no poder recuperar el fondeo, no habrá otra opción que abandonarlo. No es mala idea marcar el punto con una defensa, unida a la cadena, para volver después con un buceador y recuperar el fondeo. Si hay riesgo de que alguien se haga con el equipo de fondeo, podemos marcar el punto anotando la situación del GPS.

Informe Matriculaciones Enero - Junio 2010


El informe de matriculaciones de embarcaciones de recreo correspondiente al periodo enero-junio de 2010, confirma la tendencia negativa del Sector, iniciada a mitad de 2008, si bien las cifras mensuales empiezan a reproducir las obtenidas en el pasado año, lo que significa una atenuación de la brutal caída que ha sufrido el Sector en los últimos tiempos.

La caída del Sector, acumulado en estos primeros seis meses del año, puede considerarse moderada (-3,8%), en cambio Junio sufre una caída más acentuada (-6,8%), que parece ser consecuencia de un adelantamiento de matriculaciones a mayo.

Esto, de momento, no permite hablar de una salida de la crisis, sino de un estancamiento en niveles mínimos. En la primavera de 2008 se inicia la implacable caída que lleva desde un nivel de 13.000 matriculaciones anuales, hasta el actual nivel inferior a 7.000 matriculaciones, en el que parece haber tocado fondo.

FUENTE: ANEN (Asociación Nacional de empresas náuticas)

BENETEAU OCEANIS 31


ROSES YACHTS ha incorporado, este año, un nuevo velero a su flota de alquiler. Se trata del Benetau Oceanis 31. Este velero, hermano pequeño de la gama Oceanis, fue elegido velero europeo del año, en la categoría de cruceros familiares, en la pasada edición del Salón Náutico de Düsseldorf. Un reconocimiento que pasó a otorgarse, es esta pasada edición, por tipologías de programa de navegación, y no por eslora, como venía haciéndose con anterioridad.

El Beneteau Oceanis 31 incorporado, tiene una eslora de 9,66 m y una manga de 3,39 m y está equipado con:

  • Motor Yanmar de 21 hp Diesel
  • Mayor clásica lazy jack & lazy bag, gris perla (2 rizos)
  • Tapicería salón piel astra chanvre 2010
  • Molinete eléctrico de 700W
  • Corta cabos en la hélice
  • Soporte motor fuera borda
  • Protector del faldón de popa
  • Ducha con agua caliente y fría
  • Altavoces en bañera
  • Radio CD/Mp3
  • Camarotes + salón aireados
  • Portillo suplementario en camarote de popa
  • Cocina con horno y grill inox
  • Unidad refrigeradora de 12 v
  • Circuito 220v/110v completo
  • Batería de 70 am suplementaria
  • Pantalla a color TFT S70 Raymarine (corredera, velocímetro, sonda, veleta anemómetro)
  • Pack electrónica 2010 A
  • Captador de giro veleta anemómetro ST 70
  • Consola de rueda (pantalla multifunción C80 color 8,4” Raymarine (GPS, lector de mapas, interface PC)
  • Bimini bañera gris perla 2010
  • Capota bañera gris perla 2010
  • Rail de escota mayor
  • VHF Raymarine RAY49E 2010
  • Mosquiteras
  • Veleta Windex
  • Piloto automático Raymarine ST70 LS40 (con compás)

VÍA DE AGUA


Una vez en el mar, a bordo de un barco, se pretende que el agua del exterior no entre dentro poniendo en peligro enseres y el propio barco. Se debe evitar que entre agua por el casco sumergido, en forma de vía de agua. Si esto ocurre, hemos de solucionarlo lo más rápidamente posible, lo que no siempre es fácil.

Lo primero que debemos hacer es poner en marcha la bomba de achique. Seguidamente debemos probar si el agua es salada o dulce, para descartar si se trata de una fuga de los depósitos de agua dulce, lo que no supondría un gran problema. Si por el contrario es agua salada, debemos seguir buscando para localizar la vía, verificando en primer lugar los grifos de fondo, los tubos y, ante la duda, cerrarlos. Hay que tener en cuenta los del inodoro, el lavabo y los pasacascos de los instrumentos de navegación (corredera, sonda). Si nos es posible, en ocasiones, lo más fácil es localizar la vía desde el exterior, desde el agua.

Una vez localizada la vía, debemos taparla, desde el interior, con cualquier tipo de material blando o elástico disponible a bordo, desde un colchón, un cojín, un chaleco salvavidas o una prenda de ropa. Una vez taponada la vía, se debe sujetar con una plancha o madera de cortar de la cocina, un trozo de suelo o un estante, colocándolo encima y haciendo presión, bloqueándolo posteriormente con un puntal, que puede ser un mango de escoba, un bichero o un remo. Estas reparaciones provisionales deben substituirse cuando sea posible, por otras mas eficaces, como por ejemplo un espiche de madera del grosor adecuado. Lo introduciremos en el agujero y le daremos unos golpes, para encajarlo, y parar la vía de agua (por el interior o por el exterior). Si se opta por tapar la vía de agua des del interior, habrá que luchar con la presión del agua, dificultad que se eliminara si se tapa por fuera el casco, desde el agua.

Finalmente evacuaremos el agua. Utilizaremos las bombas de achique eléctricas y pondremos en marcha el motor, para que carguen las baterías. La primera bomba que hay que utilizar es la manual, obligatoria en todos los barcos. Y, si fuera posible o necesario, utilizaremos el motor como bomba de achique, para lo que se debe soltar el tubo de la toma de agua de mar para la refrigeración (cerrando su grifo de fondo) y sumergirlo en la sentina o fondo del barco. De este modo, el motor tomará agua del interior, para refrigerarse, y la expulsará fuera. También se puede desconectar el tubo del grupo de agua a presión (dulce) y sumergirlo en la sentina; abriendo el fregadero o una manguera exterior, el agua saldrá fuera. No debemos desdeñar el uso de un cubo.

Hay que tener en cuenta que, con una vía importante de agua, el nivel va subiendo y debemos evitar que llegue a la altura de las conexiones y elementos eléctricos, lo que nos impediría comunicarnos y pedir auxilio. El protocolo que debemos seguir es llamar por VHF a los medios de rescate o barcos próximos y pedir auxilio, en cuanto detectamos una vía de agua a bordo, de tamaño importante y desconocida. De esta manera, comunicaremos el problema, sin pedir ayuda ni alarmar en exceso, pero sí que notificaremos nuestra posición y la intención de localizar la vía de agua, por si se corta la comunicación debido a un cortocircuito. Se avisa de la vía de agua y se informa que, a los 10 o 15 minutos, se volverá a llamar para informar de la situación. Si no se vuelve a llamar, el rescate o barco mas cercano considerará que el problema no se ha resuelto y que necesitamos ayuda. Actuar con previsión y calma puede salvar la situación y el barco.